COSMO TELURISMO

El Cosmos sustenta la vida en el planeta y de él nos llegan poderosas vibraciones de las Estrellas, los sistemas solares, las Constelaciones y galaxias cercanas y lejanas. Esas frecuencias son necesarias para la vida en el Planeta Azul, al que solemos llamar la Tierra, y gracias a esas poderosas Frecuencias, como a la Fuerza de Gravitación Universal, podemos seguir girando en el Espacio sin entrar en colisión con otros planetas, mundos y sistemas.

Es un perfecto equilibrio entre lo Centrífugo y lo Centrípeto, entre la Magnetosfera terrestre y la Heliosfera solar, entre el Viento Solar y el Viento Interestelar; entre la Evolución y la Creación, pues ambas teorías son realidades ineludibles entre si.

La vida no sólo es Física, sino que también se manifiesta en otras dimensiones de forma INVISIBLE para la ciencia actual, una ciencia aún anclada en el materialismo racionalista del Espectro Electromagnético; pero para poder abarcar esta Nueva Ciencia, debemos dejar atrás toda teoría de una ciencia decimonónica que nos pretende hacer creer que el ser humano viene del mono, ¡porque quizás es al revés!

Cuando el hombre vivía en armonía con las Estrellas, y Construía Templos alineados con las Constelaciones todo iba bien, pero hoy en día el hombre ha perdido la Razón y vive sin Corazón, ¡confundiendo los misterios del templo sagrado, con una necrópolis desacralizada!

El hombre y la mujer que eran sabios sabían armonizar las fuerzas Telúricas y Cósmicas equilibrándolas mediante el Aire, el Agua, el fuego y la Tierra, y entonces los pozos de agua telúrica se hacían donde se debían hacer, las catedrales se erigían en el Axis Mundi de su propia vida metafísica que designaba el humilde Druida que a su vez era el Sagrado Rabdomante, cuando aún todavía permanecía activo el Saber Megalítico de los descendientes de la desaparecida civilización Atlante.

Del Cosmos nos llegó la vida hace Eones de Eternidad, en distintas formas dentro de Esferas Azules de Vida y de Amor que provenían de distintas partes del Universo, a pesar de que el nuestro aún no estuviera habitado en apariencia; y aún muy a pesar del ilusorio Big-Bang de la Ciencia materialista sin la Conciencia cotidiana de su propia divinidad.

La vida llenó nuestra GeoEsfera de Agua Azul, y de ella surgió un día un gran continente que ascendió desde el lecho marino, siendo esa la Pangea de la Ciencia Materialista... Entonces nuestro planeta era “el planeta del Agua del Nuevo Amanecer”, más tarde conocido como Terra (no como Tierra) pero las cosas cambian, menos las que nunca debieron cambiar...

Cuando la ciencia pierde el Contacto con la Sabiduría del CORAZÓN, y ya no respeta el Telurismo Sagrado, nuestras universidades ya no enseñan las verdades Filantrópicas y Altruistas que necesita escuchar la humanidad para Crecer en Armonía con el Universo.

Una ciencia y una sociedad que no comprende el Cosmos, y no respeta el Telurismo; es una sociedad des-angelada que ya ha perdido su conexión Cosmotelúrica, y por lo tanto su propia identidad Espiritual como humanidad evolucionada.

Autor: Copyright © Alejandro Mir Flor All Rights Reserved
Fuente: 20 de julio de 2013 www.geopositiva.com

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